Aquí os dejo una de mis recetas favoritas, después de la tortilla de patatas de mi madre, por supuesto! Este plato lo como desde que era muuuy pequeñita y hoy en día me sigue encantando.
Es una receta sencillísima, rápida y que aprovecho para hacer los dias que no se que hacer para cenar y quedan pocos ingredientes en la nevera.
INGREDIENTES:
• 2 huevos
• 2 lonchas de jamón york
• 2 lonchas de queso fundido
• Margarina
• Sal
PREPARACIÓN:
Untar un molde individual de horno con un poco de margarina. Colocar encima dos lonchas de jamón york, dos lonchas de queso fundido (tipo tranchetes), dos huevos y un poco de sal.
Poner en el horno a máxima potencia unos 10 minutos.
NOTAS:
A este plato se le pueden añadir más ingredientes como tomate frito, sobrasada... pero yo prefiero la receta clásica. Para gustos colores, es decir, se puede dejar la yema muy cocinada o dejar la yema sin cuajar para poder mojar pan. Para mi gusto como más se disfruta este plato es recién hecho, con la ayuda del tenedor y el cuchillo, triturar todos los ingredientes para tener una mezcla con todos los sabores. Esta receta se puede hacer más light si ponemos sólo la mitad de los ingredientes.











